Otro de los alicientes de la competición era ver como Eduardo - paso a paso - se acercaba a la barrera de los 2600 de ELO, hito que consiguió sobrepasar al vencer a Sandro Pozo y que ahora debería defender en las dos últimas rondas. Ni que decir tiene que nadie dudaba de que así sería. Epishin había rebasado también de nuevo los 2600 tras su gran victoria de poco antes en Dresde pero su performance en el campeonato no estaba siendo buena y aún ganando las dos últimas partidas no le sería posible mantenerlos.
Como dije, mi confianza en el equipo era total ante el enfrentamiento con Orvina. El equipo navarro ocupaba la tercera posición a sólo medio de nosotros y en las cuatro rondas jugadas había conseguido vencer en tres, empatando la restante con Lleida con 4 tablas. De las 12 partidas disputadas sólo en una habían salido derrotados. El rival de Lleida era León, que estaba jugando a gran nivel y se estaba convirtiéndo en una de las grandes revelaciones del torneo.
En esta 5ª ronda y en la siguiente no pude grabar mucho vídeo pero gracias a la amabilidad del árbitro principal, Javier Pérez Llera (aprovecho para decir que el equipo arbitral, como era previsible, rayó a gran nivel) sí que disponemos de algunas imágenes con las que ilustrar la crónica de este enfrentamiento.
Hernando no logró ventaja en la apertura ante Gonzalo Mombiela y la partida se encaminó a un resultado tablífero ante lo escaso del material y la imposibilidad del negro de explotar su pareja de alfiles. Tras 39...Ab4 se estaba a punto de producir la tercera y definitiva repetición de posiciones.
Después de sus excelentes victorias en las 3 rondas iniciales, Hernando aportó mucha solidez y tranquilidad en las 3 y decisivas rondas postreras (0,5-0,5).
Eduardo, en un esquema de defensa moderna, y fiel a su estilo, apretó desde el inicio mucho con negras a Gustavo Jiménez. El negro no enroca y apura las acciones en el ala de dama ya desde el comienzo. El jugador navarro se defiende bien y tras 20.Cf2 logra superar con éxito el primer asalto.
Eduardo conserva la iniciativa de las acciones y logra la máxima activación de sus piezas (De5 ,Tb8, Tf4). Esta es la posición una vez jugado por el negro el movimiento 26...Tf4
El ulterior cambio de damas beneficia a Iturrizaga que explota la mayor actividad de sus torres hasta forzar un ataque decisivo. Posición tras 40...Tf8:
Muy poco después y ante la inminencia del mate el negro abandonó. Otra extraordinaria demostración de juego directo por parte de Itu (1,5-0,5).
Una ventaja momentánea de 1,5 a 0,5 que ofrecía buenas perspectivas en la ronda. Amador no pasaba ningún apuro como ahora detallaremos y Epishin trabajaba el paso a un final ventajoso con su habitual constancia. Un pequeño inconveniente a nuestro buen resultado era la visión de las posiciones en el match de la mesa 2 entre LLeida y Léon que presumía una victoria clara de los leridanos.
Aprovecho este momento para insertar el único vídeo de la jornada.
Siguiendo el orden cronológico que hemos establecido llega el momento de dar un vistazo a la que fue la tercera partida en concluir. Amador, con negras, se enfrentaba a Roberto Monje y la partida discurrió por los sólidos vericuetos del sistema Colle, hasta derivar en un juego ligeramente favorable a Amador por la posesión de la pareja de alfiles. El bando blanco acaba de jugar 31.Rf1:
Nuestro jugador maniobra de forma muy incisiva buscando irrumpir en la posición adversaria y provocando una grave situación de zeitnot en el jugador navarro que, finalmente y, ya en posición muy difícil, no consigue superar, cayendo su bandera (2,5-0,5). Aquí el blanco jugó 48.Cc4 y el final no parece ya salvable:
Epishin aun continuaría su triple jornada laboral de cada ronda. El 2,5 obtenido hasta el momento era muy bueno pero LLeida acababa de sumar 3,5 en su enfrentamiento contra San Isidoro de León, poniendo dificil la compartición del liderato al final de la ronda.
Garbisu, al rivel del gran maestro ruso, había opuesto una Leningrado y Epishin optó por la variante con b4 para hacerle frente. El bloqueo de los peones del negro en casillas blancas invitaba al paso a un final de caballo bueno contra alfil malo. Esta era la situación después de la jugada 29.Cd4 del blanco.
La ventaja de Epishin se iba concretando cada vez con mayor claridad y los apuros de tiempo, especialmente los de Garbisu, eran muy amenzadores.15 jugadas después nuestro jugador vuelve con su caballo a d4 y su posición está cerca de resultar desequilibrante.
Finalmente, surgió en el final el esquema de piezas menores que se atisbaba, en una situación de dramático apuro mutuo y con un sinfín de espectadores rodeando el tablero. Epishin, como luego comentaría muy condolido, dispuso de posición ganadora y tras varias y emocionantes alternativas y una exacta defensa del maestro navarro debía conformarse con el empate pese a sus dos peones extras. En esta posición había dos alternativas naturales y Garbisu, sin apenas tiempo, juega la menos natural de ellas (dejar el alfil más cercano al caballo enemigo) pero la única que salva el juego. Veámoslo (posición tras 69...Ac2):
Después de esto el juego es completamente tablas, ante la decepción de Epishin, que se materializarían muy pocas jugadas después.
¡Victoria por 3 a 1!,excelente resultado, y segunda posición en la clasificación que tras esta ronda se encontraba así:
1) Club Escacs Lleida 14,5
2) Equigoma Casa Social 14,0
3) Mallorca Isolani 12,5
4) Grupo Cultural Covadonga 12,5
5) Regatas 12
6) Orvina 11,5
Como recordatorio, antes de relatar la última jornada diré que los dos primeros clasificados de este campeonato de Segunda División ascendían a Primera y que los 3 siguientes clasificados, esto es del 3ª al 5º, mantenían la categoría de Segunda para la temporada venidera.Que Lleida, como ya vimos, hubiera jugado contra Mallorca reducía completamente el abanico de posibles rivales y así Lleida se enfrentaría a Covadonga y nosotros a Mallorca Isolani (tercer equipo del orden de fuerza y uno de los rivales más duros posibles del campeonato).
Surgían interesantes posibilidades que comentamos de pasada en la cena. Los cálculos rápidos y evidentes implicaban que:
1) Sumando medio punto más que Lleida éramos campeones.
2) Sumando dos puntos éramos también segundos incluso si Regatas goleaba 4 a 0 en su enfrentamiento.
3) Con un 2-2 Lleida ascendía y Covadonga conservaba casi seguramente la categoría.
4) Con un 2-2 Mallorca conservaba casi seguramente la categoría.
Sin ser necesario ser un genio de la teoría de juegos, los resultados de 2-2 podrían parecerle demasiado probables a cualquiera. Desconociendo lo que haría Lleida y, después de pensar un poco sobre los pros y los contras, decidimos rechazar el posible acuerdo de empate y disputar todas las partidas. Con la tranquilidad de esta decisión me fui a dormir con muy buen ánimo y nos citamos a las 8 de la mañana para hacer juntos el desayuno. La ronda se presentaba apasionante para nosotros, porque Mallorca presentaba un magnifico equipo en muy buen estado de forma, con Estremera, la recentísima campeona de España Mónica Calzetta, Ducros, que sería el mejor tercer tablero del torneo con una excelente performance, y Esteban Serrano. Tal y como era previsible Lleida y Covadonga firmaron la paz en apenas unos minutos (2-2), pero la batalla continuaba en la mesa 2. Aunque esa es otra historia....