En este tercer día y una vez liberado de reuniones y rondas matutinas tuve al fin tiempo para acercarme hasta Santiago y deambular un poco por esa preciosa ciudad.
De vuelta - y a la hora justa de comer - encontré a Epishin muy afable y motivado.Ya había dejado atrás su rebote de la ronda anterior y estimaba en su justa medida lo decisivo de la que habríamos de afrontar esa tarde. Como ya dije, liderábamos la tabla empatados con Lérida pero con sólo medio punto más que el tercero, y uno de ventaja sobre el 5º. Ya conocéis lo imprevisible de este sistema olímpico y la posibilidad de empuje que tienen los equipos si logran resolver su encuentro con un score abultado.
En esta ronda se superaba el ecuador del torneo y supuso también un punto de inflexión en nuestro juego ,en el que se erigieron como grandes líderes Eduardo Iturrizaga y Amador González de la Nava, protagonistas de un papel que ya no abandonarían hasta la finalización del torneo. Ambos completaron sendas actuaciones irreprochables con performances del 100% de los puntos en juego.
Aunque teníamos algo de ventaja en el ELO sobre nuestros oponentes, me temía que sería un enfrentamiento muy tenso y dificil. El Lleida se estaba mostrando tremendamente sólido y sus jugadores puntuaban en todos los tableros con gran efectividad. Veamos unos momentos del inicio del juego en esta 4ª ronda:
A Epishin le correspondía conducir las piezas negras ante el joven cubano Aramis Alvarez, quien sería el mejor primer tablero del campeonato. La apertura del ruso esta vez fue satisfactoria y consiguió igualar sin mayores problemas en una Tarrasch del Gambito de Dama.
Eduardo, en la Inglesa, jugó un rápido a3 y b4 y su partida se animó sobremanera cuando Sandro Pozo avanzó sus peones a h5 y f5. Esta es la posición tras la jugada 10...h4 de las negras:
Hernando tenía muchas ganas de jugar un Volga y lo hizo de modo muy canónico ante Joan Trepat . La partida se encaminaba hacia un buen y típico final para nuestro jugador, después de las oportunas simplificaciones, y aquí con 29...Cc5 la posición no parece desfavorable. En su lugar, Hernando optó por 29...Ta3, movimiento con el que se mostraba muy crítico en el post mortem y que fuerza el cambio de una torre:
Amador, en la Variante del Cambio, de la Eslava, consiguió ganar el peón de b7 negro. El juego se simplificó y la irrupción de su torre en c2 le proporcionó buen contrajuego a su rival. Obstruyendo la columna c con su alfil y movilizando su mayoría en el ala de dama nuestro jugador fue acrecentando su ventaja, aunque la presencia de los alfiles de distinto color otorgaban una baza en la defensa de David Monell. Amador manejó de manera magnífica el final, y con el cambio de torres, pasó a un final de alfiles de distinto color con ventaja decisiva por la imposibilidad de que su peón a fuera detenido. Esta es la posición después de la jugada 43.a5 del blanco:
Aunque habíamos sumado un punto (1-0) nuestra ventaja no dejaba de ser virtual, ya que Hernando se encontraba en posición casi desesperada jugando un final de torres sin demasiadas chances. La imprecisión de su maniobra de torre le había descentrado un poco y había permitido la clavada y posterior destrucción de su magnífico caballo:
Este es el final resultante una vez eliminado el caballo negro y tras la jugada 35.Tb6 del blanco:
Nuestro jugador aún resistió casi una veintena de jugadas pero - finalmente -tuvo que abandonar (1-1).
El enfrentamiento entre Eduardo y Sandro Pozo estaba resultando muy interesante, como podemos observar en este diagrama correspondiente a la jugada 15...e4:
Pocas jugadas después cuando Eduardo juega 20.e4 su posición parece ventajosa:
El jugador cubano se encontraba bastante apurado de tiempo ante la presión de Iturrizaga, quien jugaba de forma muy incisiva - casi al toque - en una posición muy táctica.
La extraordinaria rapidez y precisión de cálculo de nuestro compañero, y su energética iniciativa, propiciaba en cada ronda una apreciable ventaja de tiempo sobre sus oponentes y una creciente incomodidad en el juego de éstos. Como dije en el inicio de esta crónica, Eduardo lideró magníficamente nuestro juego en las rondas más importantes y se hizo acreedor - por su exactitud en el análisis y su juego demoledor - a que le bautice con el apelativo cariñoso de Iturrybkaga, porque, sin duda, la perspectiva de tener que medirse a él era tan intimidatoria para los adversarios como la de hacerlo ante el mismísimo Rybka.
El blanco tiene ventaja decisiva y juega 35.Dc2 y 36.Dc7, contando con el seguro refugio de su rey en la esquina ante los intentos de Sandro Pozo de dar jaque continuo.Vemos el final de la partida en el diagrama y su resolución en estos cortes de vídeo:
Aún hubo tiempo para un rápido y amistoso análisis, en la sala dispuesta para ello, entre los dos protagonistas de esta anfetamínica y apasionante partida.
Con (2-1) a nuestro favor restaba la resolución de la partida del primer tablero. Fiel a su costumbre, Epishin fue el último en terminar su enfrentamiento. Habia ido cayendo poco a poco en desventaja, sin un claro contrajuego, y en los apuros de tiempo amagaba en el ala de rey ante la pérdida del decisivo peón a7. Esta es la posición tras la jugada 38.Dd6 de Aramis. El cubano con pulso firme obtuvo una buena victoria y acreditó de nuevo su excelente juego a la vez que ponia el (2-2) en el marcador.
Como consecuencia de este tanteo, era previsible que la clasificación se hubiera apretado aún más. A pesar de todo, ambos equipos seguíamos liderando la competición en solitario - con 11 puntos - y medio de ventaja sobre Orvina y San Isidoro de León, y uno sobre Covadonga y Universidad de Santiago. Al haber jugado ya contra los leoneses no cabían demasiadas dudas de que los navarros de Orvina serían nuestros próximos rivales, como en los instantes posteriores a terminar nuestra cena pudimos confirmar. Visto el juego, y sobre todo la actitud de nuestros jugadores, yo me sentía muy contento y optimista para las dos rondas finales, en las que además el desempate por victorias nos favorecía frente a Lleida ante un hipotético empate en la clasificación.