Era el día de comienzo del campeonato. Yo había elegido un largo viaje desplazándome en un tren nocturno para evitar transbordos y hacia las 7 y media de la mañana llegué a Padrón. Aún me quedaba arribar al Hotel Scala que distaba apenas un par de kilómetros de la estación. En este vídeo podéis ver el curioso aspecto hopperiano de la misma.
Allí, como se observa, no había nadie y gracias a una amable recepcionista en un hotel de las inmediaciones pude agenciar un taxi y llegar hasta el hotel.
A las 12 y media se celebraba la reunión de delegados con el equipo arbitral y el presidente de la FEDA, Javier Ochoa, que estuvo en Padrón las dos primeras jornadas. En esta reunión fuimos informados de la obligatoriedad de acreditarnos antes de las 15:00 horas, lo que imposibilitaba completamente la participación de Eduardo Iturrizaga en esta primera ronda, dado que su avión aterrizaba en Santiago de Compostela a las 16:05. Como véis la sala de juego era excelente, muy amplia y confortable.
Allí me había encontrado ya con Epishin, extrañamente simpático, y Amador que habían pernoctado en el hotel y al poco tiempo llegaron Alejandro, Hernando y Ricardo. Mi habitación estaba en el 5º piso y tenía la ventaja de ser muy silenciosa. Tras dar un breve paseo bajamos a comer y una vez terminada la misma dimos un vistazo al panel con la ronda comprobando que nuestro orden de fuerza - pese a los ajustes - seguía siendo el mejor, y nuestro rival en la ronda inicial sería el Regatas. Aún en esta ronda estaba ausente su mejor jugador, Sergio Cacho, cuya llegada en la segunda mitad del campeonato supondría un enorme revulsivo para su equipo, hasta auparlo a la tercera posición final.Vemos el inicio de esta ronda y del Campeonato:
Este primer enfrentamiento no resultó nada fácil aunque Epishin ganara rápidamente.
Logró rápida ventaja y y tras 20.Ca5 su posición era ya muy superior.
Un error de su rival le permitió definir poco después la partida:
Hernando (con negras) también obtuvo ventaja, al cercar los débiles peones de a y c de su adversario.
Tras un poquito de táctica, el negro entró en un final de alfiles del mismo color con peón de más que parecía difícil de ganar.
y después de un error - con h3 del blanco - remató de modo muy estético, entregando su alfil y forzando el abandono del jugador cántabro.
El 2 a 0 del Equigoma pronto dejó de ser tranquilizador porque Ricardo (jugando con las negras en el cuarto tablero), en serias dificultades ante Alejandro Ruiz Maraña, se vió forzado al abandono:
Entretanto, Amador había cedido la iniciativa - con blancas - y se aprestaba a jugar un final de torres desventajoso, tal y como muestra el siguiente diagrama:
Los apuros de tiempo mutuos influyeron mucho en el desenlace de esta partida. Amador se encontraba incómodo con un escrutador Epishin que no le quitaba ojo apostado en su nuca, y aunque objetivamente su posición no era buena, aún disponía de una contrachance con el avance decidido de su peón a. Cuando la posición era tablífera, un error en apuros de tiempo de Rodríguez Fontecha inclinó la balanza a nuestro favor y permitió el 3 a 1 final.
Nuestro equipo era quinto con este marcador, porque 4 conjuntos habían sumado 3,5 entre ellos el San Isidoro de León y el LLeida.
Hacia las seis había llegado Eduardo Iturrizaga, al que saludamos y ubicamos en su habitación. Si bien su juego no se resintió en absoluto y fue en todo momento demoledor, el pobre arrastró durante los primeros días los efectos del jet lag. Tuvimos una cena muy agradable y nos citamos para el desayuno tempranero del jueves, que al igual que el año anterior, era el día de la ronda doble y donde comprobamos que nuestro rival sería el Oberena de Jesús de la Villa y Míkel Huerga.